La entrevista de trabajo es uno de los momentos más determinantes de cualquier búsqueda laboral. Sin importar qué tan bueno sea tu perfil, si no lográs transmitir esa calidad en la conversación, perdés la oportunidad. La buena noticia: la mayoría de los errores en entrevistas son evitables con preparación.
Antes de la entrevista: la preparación que marca la diferencia
Investigá la empresa
El error más frecuente es ir a una entrevista sin saber prácticamente nada sobre la empresa. Antes de ir, como mínimo investigá:
- Qué hace la empresa, qué productos o servicios vende
- Cuándo fue fundada y si hay alguna noticia reciente importante
- La cultura y valores que declaran (casi siempre están en su web o redes)
- El puesto específico para el que te entrevistan: qué implica, qué esperan
Mostrar que hiciste este trabajo previo genera una impresión muy positiva en el entrevistador.
Preparate para las preguntas más comunes
Hay preguntas que aparecen en casi todas las entrevistas. Preparar respuestas concretas antes es fundamental:
- "Contame sobre vos" — Preparate un resumen de 2 minutos: quién sos, qué experiencia tenés relevante y qué buscás
- "¿Por qué te interesa este puesto?" — Conectá algo de la empresa con algo tuyo
- "¿Cuál fue tu mayor desafío laboral?" — Tené un ejemplo real con resolución positiva
- "¿Cuáles son tus puntos débiles?" — Elegí uno real pero que no sea crítico para el puesto, y mostrá qué hacés para mejorarlo
- "¿Cuánto estás esperando de sueldo?" — Investigá el mercado y tenés que tener un número concreto
El día de la entrevista
La puntualidad es no negociable
Llegar tarde a una entrevista genera una primera impresión muy negativa que es difícil de revertir. Planificá tu traslado con margen generoso. Lo ideal es llegar 5-10 minutos antes, no más (llegues demasiado temprano también puede incomodar).
La comunicación no verbal importa tanto como lo que decís
Estudios sobre comunicación interpersonal muestran que una parte importante del mensaje que transmitimos es no verbal:
- Mantené contacto visual, pero sin fijar la mirada de manera incómoda
- Sentate derecho, sin cruzar los brazos (postura cerrada transmite defensividad)
- Sonreí naturalmente cuando corresponda
- Apagá o silenciá el celular completamente
Escuchá antes de hablar
Un error frecuente es querer hablar todo el tiempo para impresionar. Muchas veces escuchar con atención y hacer buenas preguntas impacta más que largos monólogos.
Preguntas que conviene hacerle a la empresa
Al final de casi toda entrevista te preguntan si tenés preguntas. Siempre tené preguntas. Decir "no, creo que está todo claro" transmite falta de interés real. Algunas opciones:
- "¿Cómo es el equipo con el que voy a trabajar?"
- "¿Cómo son los primeros meses en el puesto, qué se espera que logre?"
- "¿Cuáles son los mayores desafíos del rol en este momento?"
- "¿Hay posibilidades de crecimiento dentro de la empresa?"
Después de la entrevista
Si quedaste muy interesado en el puesto, podés enviar un mail agradeciendo la entrevista y reafirmando tu interés. Esto no es muy común en Argentina pero deja muy buena impresión. Si pasaron más de 7-10 días sin noticias, es completamente válido contactar para preguntar el estado del proceso.
Cuando no quedás seleccionado
Los rechazos son parte inevitable de cualquier búsqueda. Lo más valioso que podés hacer es pedir feedback: "¿Hay algo que pueda mejorar para futuras búsquedas?" Muy pocos candidatos lo hacen, pero la información que obtenés puede ser enormemente valiosa para los próximos procesos.